Las principales atracciones de Tula son aventurarse en sus ruinas místicas, mientras se aprecia de un bello paisaje de cerros y barrancas mexicanas.
Está la zona Arqueológica en donde se encuentra el impresionante “Coatepantli” o muro de culebras, la pirámide del Sol y el Palacio Quemado, donde se pueden apreciar grabados en piedra antigua de gobernantes de la región.
También en la zona hay un juego de pelota para el ritual tlachtli, en donde el premio al ganador era morir en honor a Quetzalcóatl.
Otra atracción interesante es un museo de gran interés que se llama “Jorge R. Acosta” (a un costado de la zona arqueológica) donde hay una variada muestra de estatuas de porcelana, barro y vidrio pre-hispánico. Se ofrecen tours accesibles en las taquillas.
Por otro lado, la Catedral de San José también es un bonito lugar para visitar y caminar por sus alrededores.
Y para gustos más tradicionales está el folclórico mercado de Tula con gran variedad de objetos típicos de la región.
Para disfrutar de una deliciosa comida típica está el restaurante y bar Los Negritos. Aquí ofrecen una gran variedad de sopas, cremas y cortes a precios relativamente accesibles.
Para algo más rápido y económico existen varios locales de pizza alrededor de la zona.
Tula México (población 93,000 habitantes habitantes, clave 773)
Tula es una ciudad llena de misterio y magnificencia arqueológica, cada uno de sus rincones esconde un sin fin de secretos grabados en piedra.
El nombre original de dicha ciudad era Tollan, que en náhuatl significa: cerca del tular. (Tular es un terreno poblado de tul que es una planta herbácea con hojas en forma de espada).
No puedes dejar de conocer uno de los grandes centros del México prehispánico, en donde se asentó la gran cultura de los conocidísimos toltecas; artesanos de espíritu infalible. Su leyenda cuenta que Quetzalcóatl fundó el centro urbano en el año 900 d.C. y tuvo su apogeo en el 1200 d.C.
Al ser abandonado por invasiones enemigas dejó una huella mística que hoy en día no deja de apantallar a todo aquel que le visita.
Tula, como parte del estado de Hidalgo se encuentra a unos 100 kilómetros al noroeste de la ciudad de México y al suroeste de Tamaulipas. Está en la región del Valle del Mezquital.
Transportación, ¿cómo llegar y transportarse en Tula?
Desde la ciudad de México se hace aproximadamente una hora en automóvil (un poco más en autobús).
Por consiguiente se toma la autopista México-Querétaro (de número 57).
Luego hay dos salidas hacia Tula, en ambas se hacen 15 minutos hasta el centro de la ciudad:
La primera es Tula-Jorobas: pasando por “Refinería” en el kilómetro 60
La segunda es Tepeji: en el kilómetro 68.
Trayecto en Carretera a Tula:
Otra manera de llegar sería tomando el entronque de Tepotzotlán que lleva a Jilotepec en la carretera 057D desde México. Aquí hay una caseta de 60 pesos. Luego está la entrada a Tula con señalamientos a 10 minutos con costo de 25 pesos. Finalmente aparece el entronque a “Tula” que lleva al destino final.
Por otro medio de transporte:
Para llegar por camión o autobus, la opción es la línea Estrella Blanca con rumbo a Pachuca desde el Aeropuerto de México. El costo es de 100 pesos, con 1 hora 10 minutos de transcurso.
De ahí en la estación se consiguen camiones a Tula.
Los famosos Atlantes de Tula, que son cuatro figuras de piedra de 5 metros de altura localizadas en El Señor de la Casa de Tula o Casa de los Atlantes.
Llevar calzado cómodo para largas caminatas y ropa ligera al calor pero que ofrezca protección porque la vegetación de Tula consiste sobre todo en matorrales y cactáceas en un suelo de roca suelta.
Los caminos suelen tener ciertos tramos de terracería, por lo que si se viaja en coche es recomendable que sea un para todo terreno.